jueves 15 de diciembre de 2011

Efecto Navideño


Cuando era niña, mi preocupación se concentraba en abrir mis regalos la mañana del 25 de Diciembre sin excepción alguna… Hoy, dado el contexto, esa ilusión cobra otro sentido y se llama “aguinaldo” el cual también se espera con el mismo entusiasmo.

Es un hecho, el efecto navideño ya se encuentra entre nosotros, empezando con el llamado “maratón Guadalupe Reyes” que por fines prácticos comenzó el fin de semana pasado, dando inicio al fenómeno Decembrino.

Para muchas de las personas, estos días solo contribuyen a la neurosis. Basta con salir a las calles para apreciar como la Navidad no solo favorece, el amor, la reconciliación y los buenos deseos, sino la locura por todas partes, tráfico abrumador, pleitos entre automovilistas y choques de lo más tontos.

Si bien es cierto que la navidad es un buen pretexto que fomenta la publicidad y el consumo excesivo de todo tipo de servicios; esta no debe ser la causa de premura, estrés y ajetreo entre los consumidores. Así mismo las reuniones y posadas deben ser disfrutadas sin tantos excesos; ya que el índice de accidentes aumenta en esta época, siendo que debería pasar lo contrario. Se trata de disfrutar la época, de aprovechar las vacaciones y sobre todo alejarse un poco de la rutina.

Sea o no sea un producto de la mercadotecnia a nivel mundial, no olvidemos el fin noble que nos otorga la Navidad; ¿Por que no remontarnos a la niñez cuando teníamos ese anhelo? Ahora ya no esperamos juguetes pero si el reencuentro con nuestros seres queridos.

Natalia Leon

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